Es sabido por el Dante que a nadie que sea amado el Amor le perdone si no ama: es el eterno encadenarse del enamorado y su amada, un mundo fascinante lleno de sugerencias y de juegos como las antigüedades que yo he amado tanto en Roma, en París, en Nueva York, en tantos sitios..., quizás la pasión más intensa y constante de toda mi vida, también el placer de conversar sobre bellos objetos que son amados por los amantes de las cosas bellas.
ANGELO SALAMINI